Monday, 28 November 2011

Listonto

Los listos viven de los tontos, mientras los tontos sirven a los listos. Muchos listos se hacen el tonto. Pero para hacerse el tonto hay que ser muy listo. Son tantos los tontos y tan pocos los listos, que no entiendo que un listo quiera hacerse el tonto. Si son menos listos que los tontos, ¿para qué hacerse el tonto? Luego el listo que se hace el tonto, es tonto. Y si es tonto, ¿cómo parecía listo? Así, pues, el tonto puede parecer listo. Que tan fácil le es a un tonto parecer listo como a un listo parecer tonto.

Abunda el tonto que medra y el listo depauperado. Luego para una postura práctica ante la vida, ¿qué es mejor, ser tonto o listo? Es tonto pasarse de listo y es tonto pasarse de tonto. Por tanto, lo mejor es no pasarse ni de listo ni de tonto.

He dicho.( aunque no sé muy bien qué)

Tuesday, 15 November 2011

Insolencia

En mi casa me enseñaron bien.
Cuando yo era un niño, en mi casa me enseñaron a honrar dos reglas sagradas:

Regla N° 1: En esta casa las reglas no se discuten.
Regla N° 2: En esta casa se debe respetar a papá y mamá.

Y esta regla se cumplía en ese estricto orden. Una exigencia de mamá, que nadie discutía... Ni siquiera papá. Astuta la vieja, porque así nos mantenía a raya con la simple amenaza: “Ya van a ver cuando llegue papá”. Porque las mamás estaban en su casa. Porque todos los papás salían a trabajar... Porque había trabajo para todos los papás, y todos los papás volvían a su casa.

No había que pagar rescate o ir a retirarlos a la morgue. El respeto por la autoridad de papá (desde luego, otorgada y sostenida graciosamente por mi mamá) era razón suficiente para cumplir las reglas.

Usted probablemente dirá que ya desde chiquito yo era un sometido, un cobarde conformista o, si prefiere, un pequeño fascista, pero acépteme esto: era muy aliviado saber que uno tenía reglas que respetar. Las reglas me contenían, me ordenaban y me protegían. Me contenían al darme un horizonte para que mi mirada no se perdiera en la nada, me protegían porque podía apoyarme en ellas dado que eran sólidas... Y me ordenaban porque es bueno saber a qué atenerse. De lo contrario, uno tiene la sensación de abismo, abandono y ausencia.

Las reglas a cumplir eran fáciles, claras, memorables y tan reales y consistentes como eran “lavarse las manos antes de sentarse a la mesa” o “escuchar cuando los mayores hablan”.

Había otro detalle, las mismas personas que me imponían las reglas eran las mismas que las cumplían a rajatabla y se encargaban de que todos los de la casa las cumplieran. No había diferencias. Éramos todos iguales ante la Sagrada Ley Casera.

Sin embargo, y no lo dude, muchas veces desafié “las reglas” mediante el sano y excitante proceso de la “travesura” que me permitía acercarme al borde del universo familiar y conocer exactamente los límites. Siempre era descubierto, denunciado y castigado apropiadamente..

La travesura y el castigo pertenecían a un mismo sabio proceso que me permitía mantener intacta mi salud mental. No había culpables sin castigo y no había castigo sin culpables. No me diga, uno así vive en un mundo predecible.

El castigo era una salida terapéutica y elegante para todos, pues alejaba el rencor y trasquilaba a los privilegios. Por lo tanto las travesuras no eran acumulativas. Tampoco existía el dos por uno. A tal travesura tal castigo.
Nunca me amenazaron con algo que no estuvieran dispuestos y preparados a cumplir.

Así fue en mi casa. Y así se suponía que era más allá de la esquina de mi casa. Pero no. Me enseñaron bien, pero estaba todo mal. Lenta y dolorosamente comprobé que más allá de la esquina de mi casa había “travesuras” sin “castigo”, y una enorme cantidad de “reglas” que no se cumplían, porque el que las cumple es simplemente un estúpido (o un pendejo, si me lo permite decir).

El mundo al cual me arrojaron sin anestesia estaba patas para arriba.
Conocí algo que, desde mi ingenuidad adulta (sí, aún sigo siendo un ingenuo), nunca pude digerir, pero siempre me lo tengo que comer: "la impunidad". ¿Quiere saber una cosa? En mi casa no había impunidad.

En mi casa había justicia, justicia simple, clara, e inmediata. Pero también había piedad.

Le explicaré: Justicia, porque “el que las hace las paga”. Piedad, porque uno cumplía la condena estipulada y era dispensado, y su dignidad quedaba intacta y en pie. Al rincón, por tanto tiempo, y listo... Y ni un minuto más, y ni un minuto menos. Por otra parte, uno tenía la convicción de que sería atrapado tarde o temprano, así que había que pensar muy bien antes de sacar los pies del plato.

Las reglas eran claras. Los castigos eran claros. Así fue en mi casa.
Y así creí que sería en la vida.. Pero me equivoqué. Hoy debo reconocer que en mi casa de la infancia había algo que hacía la diferencia, y hacía que todo funcionara. En mi casa había una “Tercera Regla” no escrita y, como todas las reglas no escritas, tenía la fuerza de un precepto sagrado.

Esta fue la regla de oro que presidía el comportamiento de mi casa:

Regla N° 3: No sea insolente. Si rompió la regla, acéptelo, hágase responsable, y haga lo que necesita ser hecho para poner las cosas en su lugar.

Ésta es la regla que fue demolida en la sociedad en la que vivo.

Eso es lo que nos arruinó. LA INSOLENCIA.

Usted puede romper una regla -es su riesgo- pero si alguien le llama la atención o es atrapado, no sea arrogante e insolente, tenga el coraje de aceptarlo y hacerse responsable. Pisar el césped, cruzar por la mitad de la cuadra, pasar semáforos en rojo, tirar papeles al piso, tratar de pisar a los peatones, todas son travesuras que se pueden enmendar... a no ser que uno viva en una sociedad plagada de insolentes.

La insolencia de romper la regla, sentirse un vivo, e insultar, ultrajar y denigrar al que responsablemente intenta advertirle o hacerla respetar. Así no hay remedio.

El mal de la sociedad actual es la insolencia.

La insolencia está compuesta de petulancia, descaro y desvergüenza.

La insolencia hace un culto de cuatro principios:

- Pretender saberlo todo
- Tener razón hasta morir
- No escuchar
- Tú me importas sólo si me sirves.

La insolencia admite que la gente se muera de hambre y que los niños no tengan salud ni educación.

La insolencia logra que los que no pueden trabajar cobren un subsidio proveniente de los impuestos que pagan los que sí pueden trabajar (muy justo), pero los que no pueden trabajar, al mismo tiempo cierran los caminos y no dejan trabajar a los que sí pueden trabajar para aportar con sus impuestos a aquéllos que, insolentemente, les impiden trabajar. Léalo otra vez, porque parece mentira.


Así nos vamos a quedar sin trabajo todos.
Porque a la insolencia no le importa, es pequeña, ignorante y arrogante.

Bueno, y así están las cosas. Ah!, me olvidaba, ¿Las reglas sagradas de mi casa serían las mismas que en la suya? Qué interesante. ¿Usted sabe que demasiada gente me ha dicho que ésas eran también las reglas en sus casas?


Tanta gente me lo confirmó que llegué a la conclusión que somos una inmensa mayoría. Y entonces me pregunto, si somos tantos, ¿por qué nos acostumbramos tan fácilmente a los atropellos de los insolentes?

Yo se lo voy a contestar.

PORQUE ES MÁS CÓMODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y comprometerse; es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado. Además, aunque somos una inmensa mayoría, no sirve para nada, ellos son pocos pero muy bien organizados. Sin embargo, yo quiero saber cuántos somos los que estamos dispuestos a respetar estas reglas.

Le propongo que hagamos algo para identificarnos entre nosotros.

No tire papeles en la calle. Si ve un papel tirado, levántelo y tírelo en un bote de basura. Si no hay un bote de basura, llévelo con usted hasta que lo encuentre. Si ve a alguien tirando un papel en la calle, simplemente levántelo usted y cumpla con la regla 1. No va a pasar mucho tiempo en que seamos varios para levantar un mismo papel.

Si es peatón, cruce por donde corresponde y respete los semáforos, aunque no pase ningún vehículo, quédese parado y respete la regla.

Si es un automovilista, respete los semáforos y respete los derechos del peatón. Si saca a pasear a su perro, levante los desperdicios.

Todo esto parece muy tonto, pero no lo crea, es el único modo de comenzar a desprendernos de nuestra proverbial INSOLENCIA.

Yo creo que la insolencia colectiva tiene un solo antídoto, la responsabilidad individual. Creo que la grandeza de una nación comienza por aprender a mantenerla limpia y ordenada.
Si todos somos capaces de hacer esto, seremos capaces de hacer cualquier cosa.

Porque hay que aprender a hacerlo todos los días. Ése es el desafío.
Los insolentes tienen éxito porque son insolentes todos los días, todo el tiempo. Nuestro país está condenado: o aprende a cargar con la disciplina o cargará siempre con el arrepentimiento.

¿A USTED QUÉ LE PARECE?

¿PODREMOS RECONOCERNOS EN LA CALLE ?

Espero no haber sido insolente.

En ese caso, disculpe.

Monday, 14 November 2011

Derechos

TIENES DERECHO

a expandir tu talento

TIENES DERECHO

a abusar de la imaginación

TIENES DERECHO

a luchar contra gigantes

a crear MONSTRUOS

A EXPULSAR DEMONIOS

o a sacar los tuyos a pasear

TIENES DERECHO

a soñar, a decirlo TODO

TIENES DERECHO a no callarte nada

TIENES DERECHO a gritar más alto

A ROMPER LA BARAJA

AL PATALEO

A LA RISA LOCA

Tienes derecho a escandalizar

Tienes derecho a exhibir tu EGO

TIENES DERECHO

a una alfombra roja

Tienes derecho a una lluvia de flashes

A QUE VEAN TU MENTE

a que te critiquen, a que crean en ti

Tienes derecho a deslumbrar

Tienes derecho a LO QUE TE DE LA GANA.

Thursday, 10 November 2011

Una admiradora

No cabe duda que el enterarse que tienes una admiradora es quizá reconfortante para el ego, te hace sentir bien, y en muchas ocasiones hace que aparezcan los celos de tu pareja, lo cual a mí, en lo particular me hace gracia ver las reacciones que provoca en mi esposa, el hecho de saber que soy atractivo a los ojos de otra mujer.

Mi mujer sabe que mi pensamiento y corazón le pertenecen por completo, y que cada día la amo más, que valoro por sobre todo y todos, la familia que hemos formado, y que tenemos bases sólidas en lo que respecta a nuestros sentimientos.

Mi mujer debe saber que ella también tiene un admirador de su enorme belleza, de su sonrisa, de su voz, de su cuerpo y de su alma. Un admirador al que se le cae la baba cada que la ve o escucha. Un admirador que agradece día con día el amanecer a su lado, y que sabe que es el hombre más afortunado del mundo por amarla y saberse amado, un hombre que disfruta el privilegio de ser su marido y su mejor amigo.

Te amo Ivonne, desde y para siempre.

Monday, 31 October 2011

CalaKlaus

El conejo se encontraba
disfrutando de los ritos
y en Michoacán celebraba
la danza de sus viejitos

Con guadaña y con machetes
la parca la sentenció
de las patas la jaló
y también de los cachetes

Al ritmo de este tenor
por los de la tercera edad
te lo juro de verdad
pareces, su hija menor

Se muy bien de lo que hablo
él ya es un anochecer
ahora vas a padecer
el chirrín-chirrión del diablo

Monday, 24 October 2011

Cosas que agradecer

1.- El Amor, sentirse amado, y amar a alguien, es nuestro máximo poder.

2.- La capacidad de reírnos

3.- Confianza: En nosotros mismos, en la vida, en otros.

4.- Lágrimas: Poder llorar con tu pareja, con tu amigo, con alguien. Bajar la guardia y mostrar tu dolor.

5.- Compartir: Dolor compartido, mitad del dolor. Alegría compartida, doble alegría.

6.- Serenidad: Sentir paz cuando se está conforme con lo que se es y se tiene, sin perder la capacidad de crecer y mejorar.

7.- Felicidad: Como la que experimentan los niños cuando se sorprenden.

8.- La salud: Se valora más cuando se pierde, pero valorarla cuande se tiene, es más elevado.

9.- Fé: Saber que hay alguien muy grande que nos ama y protege, a quien podemos recurrir siempre, es una bendición.

10.- Amistad: Encontrar entre similitudes y diferencias el resquicio por donde empatar. Es un privilegio.

La vida es servir, agradecer y disfrutar, con una pizca de sal.

Wednesday, 19 October 2011

Frases

Quien tiene prisa en el amor, tiene prisa en el odio.

Quien da no debe acordarse. Quien recibe no debe olvidar nunca.

Monday, 17 October 2011

La vida es corta

Haz lo que amas, y hazlo frecuentemente. Vive. Si algo no te gusta, cámbialo. Si no amas tu trabajo, renuncia. Si no te alcanza el tiempo, deja de ver la televisión. Si estás buscando al amor de tu vida, detente, te encontrará cuando empieces a hacer las cosas que amas. Deja de analizar de más, todas las emociones son bellas. Cuando comas, disfruta y aprecia cada bocado. La vida es simple. Abre la mente, brazos y corazón a nuevas cosas y gente, estamos unidos en nuestras diferencias. Pregunta a cualquier extraño que le apasiona, y compártele tus sueños. Viaja seguido. Perderse ayuda a encontrarse a sí mismo. Las oportunidades sólo se presentan una vez, aprovéchalas. La vida trata de las personas que conoces, y lo que puedes crear con ellas, así que sal y empieza a crear. Dale vida a tu sueño, y vístete con tu pasión. La vida es corta.

Friday, 14 October 2011

Cuatro Leyes

En la India se enseñan las "Cuatro Leyes de la Espiritualidad"

La primera ley dice:

"La persona que llega es la persona correcta"

Es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

La segunda ley dice:

"Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".

Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera dice:

"En cualquier momento que comience es el momento correcto".

Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Y la cuarta y última:

"Cuando algo termina, termina".

Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado!

Vive Bien, Ama con todo tu Ser y sé Inmensamente Feliz!

Wednesday, 12 October 2011

Esos pollitos....

Si se sienten incómodos con tu presencia, es porque conocen el brillo de tu persona, saben de tu fuerza, envidian tu carácter y temen que otros vean que el brillo de tu alma es avanzado.

No es la apariencia, es la esencia.
No es el dinero, es la educación.
No es la ropa, es la percha.
No es la edad, es la madurez de alma y corazón.

La ignorancia genera envidia, que es sinónimo de incapacidad.

Friday, 7 October 2011

Ex-Anáhuac

El viernes pasado, tuve a bien asistir a una reunión de Ex-Anáhuac, ínclita preparatoria a la que honré con mi asistencia. Esta convocatoria fue algo que surgió casi de repente, ya que gracias a la iniciativa de Omar Cerón quien creó este grupo en Facebook, de inmediato se empezaron a agregar y hasta el día de hoy cuenta con 110 miembros activos.

Pues retomando la comida-reunión, acudimos cerca de 25 “pelaos”, y fue maravilloso observar que la amistad, camaradería y bonhomía permanecen intactas a pesar de los más de 20 años transcurridos, por supuesto que los cambios en todos y cada uno de los asistentes son evidentes, escasez, variación o ausencia de cabello, kilos de más o de menos, algunos ya no chupan, y creo que tampoco toman, pero sabemos que somos algo más que estaturas, anchuras, cabellos encanecidos y una que otra arruguita.

Me dio mucho gusto ver a otrora compañeros entrañables y ahora amigos incondicionales, pero en particular me pudo encantar reencontrar a Lola, Arau, Chepe, Ray, Gabriel, Lulú, Verónica y Gaby, obviamente faltó mi brother Cristóbal, quien amenaza con presentarse a la próxima de las muchas reuniones por venir. Obvio es que me dio gusto encontrar a todos, pero como dice Lola: La banda, es la banda.

Amigos, cuenten con un servidor incondicionalmente para lo que se ofrezca y se pueda.

Ahora entiendo porque soy tan desmadroso, el porqué de esté humor tan ácido rayando a negro, el porqué muchos creen que me faltan dos rayitas para la locura, si prácticamente me crié con este grupo de entrañables locos, a quienes siempre he estado unido en espíritu.

Gracias por los momentos y por los recuerdos. Que siga la fiesta….

Una sola aristocracia…. La del espíritu

Un sólo privilegio…. La inteligencia.

Thursday, 29 September 2011

Si puedes sobrevivir...
















Esta es la historia del sacrificio de una madre durante el Terremoto de Japón.
Después del Terremoto, cuando los rescatistas comezaron a buscar sobrevevientes entre las ruinas de la casa de una mujer joven, vieron el cuerpo de ella por uno de los orificios de las ruinas de la casa. Les pareció extraña la postura del cuerpo, estaba sobre las rodillas y su cuerpo hacia adelante como cuando una persona se arrodilla para adorar, con el rostro hacia el suelo; su cuerpo estaba inclinado hacia adelante y sus manos estaban sujetas a algun objeto. El peso de la casa le rompió espala y cuello.

Con mucha dificultad el líder del equipo de rescate puso sus manos y brazos para ver si la mujer aún estaba con vida. Pero la dureza del cuerpo y la temperatura del mismo anunciaban que la mujer había muerto. El tenía la esperanza que la mujer aún estaría con vida. El y su equipo salieron de las ruinas de la casa para seguir su trabajo en búsqueda de víctimas. Por alguna razón, el líder del equipo sintió una necesidad enorme de regresar a donde el cuerpo de la mujer se encontraba. Una vez más se arrodilló y puso sus manos en la espacio que les permitía alcanzar el cuerpo y decidió revisar debajo del cuerpo sin vida. Instantáneamente empezó a gritar, "Un Niño!!!! Hay un niño aquí!!!"
El equipo entero regresó para cuidadosamente remover los escombros alrededor del cuerpo de la mujer.
Ahi encontraron un niño de 3 meses de edad envuelto en una frazada estampada con flores debajo del cuerpo de la madre. Obviamente, la mujer hizo su último sacrificio por salvar a su hijo. Cuando la casa comenzó a caer, ella usó su cuerpo para proteger a su hijo. El pequeño niño aún dormía cuando el equipo lo levantó de los escombros.
El doctor del equipo vino enseguida a revisar al pequeño. Una vez que abrió la frazada, vio un celular adentro de la frazada. Había un mensaje de texto en la pantalla que decía:"Si puedes sobrevivir, tu tienes que recordar que te AMO". El celular pasó por cada uno de los miembros del equipo de rescate. Cada uno que leyó el mensaje no pudo más que llorar.
"Si puedes sobrevivir, tu tienes que recordar que te AMO". Cuan grande es el amor de una madre por su hijo!!!

No te olvides de compartir esta historia.....

El Aborto

Evoco hoy el relato -seguramente apócrifo- según el cual el buen Jesús, clavado en el madero, pronunció sus dolientes palabras: “Padre: Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Dimas, el buen ladrón, le habría dicho: Sí saben, Señor. Lo que pasa es que se hacen pendejos”. No nos hagamos nosotros así. Cuando se trate el tema del aborto reconozcamos que en el vientre de la madre hay una nueva vida desde el momento mismo de la fecundación. Yo soy un convencido -cuando alguien empieza a hablar con esa frase de seguro va a decir una obviedad- yo soy un convencido, digo, del derecho que tiene la mujer a decidir sobre su cuerpo.

Sobre su cuerpo, sí, no sobre el de otro. Lo que se expulsa en el aborto -púdicamente llamado “interrupción del embarazo” para no usar esa palabra tan fea- es un ser humano cuya vida, en efecto, se interrumpe. Será inútil cualquier maroma dialéctica que se intente para negar tal cosa. A ese nuevo ser no se le debe negar el derecho a la vida, como tampoco al niño ya nacido se le puede conculcar su derecho a seguir viviendo hasta convertirse en adulto. No creo, sin embargo, que la mujer que aborta deba ser tratada como una criminal. Y es que una cosa es el delito, y otra muy diferente el pecado. Delimitemos bien los reinos de la moral y de la ley. Yo puedo cometer todos los pecados mortales que enumeró el padre Ripalda en su olvidado catecismo, y al hacerlo no incurriré en ningún delito. Puedo ser soberbio, envidioso, avaro, perezoso, goloso, iracundo o lujurioso sin contravenir ninguna de las leyes de los hombres. ¿Acaso irá alguien a prisión por ser güevón, comelón o cogelón, dicho sea con perdón?

El aborto es calificado por la religión como pecado grave, pero eso no obliga a los legisladores a ponerlo en el Código Penal como delito. Muchas veces detrás de un aborto hay un profundo drama humano, que puede ser el de la pobreza, el de la presión de las convenciones sociales, el del abuso cometido contra la mujer. Antes eso daba lugar a otros dramas, cuando las prácticas abortivas se llevaban a cabo en la clandestinidad. De ahí derivaban terrible sufrimiento y muertes. Origen de todo esto es la falta de educación sexual.

No deja de ser paradójico que una institución como la Iglesia Católica, que ayer se opuso terminantemente a la educación sexual, ahora proteste por uno de los efectos causados por la falta de esa educación. Igual oposición sigue mostrando la Iglesia al uso de algunos medios anticonceptivos, por ejemplo el condón, en tanto que admite el método del ritmo. (O sea, se puede burlar a la naturaleza por medio de las matemáticas, pero no de la física). Muchos embarazos no deseados se evitarían si todas las instituciones -el Estado, la Iglesia, la escuela, el hogar- se ocuparan en educar a las nuevas generaciones para ejercitar su sexualidad en forma responsable, y si se difundieran, con respeto absoluto a las personas, los medios para evitar los riesgos que derivan del sexo mal ejercido. Nunca estaré de acuerdo yo con el aborto, pero jamás aceptaré que se castigue a la mujer que aborta. Eso es cuestión de conciencia. Consulte con la suya cada quien. Y el creyente -o la creyente- escuche las palabras de su Dios, que desde la cruz sigue diciendo aquellas palabras amorosas: “Perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen”...


Fuente: Catón

Wednesday, 28 September 2011

¿Quién es María?

¿Quién es?

Es la niña que se pasa varios días sin comer, esperando que lleguen mejores días.

Es la niña que ha visto desde su nacimiento como su gente es atropellada en los más elementales derechos.

Es la niña que ha sido abusada física y/o psicológicamente.

Es la niña que no ha tenido ni tendrá acceso a la educación, a la vivienda digna, a vestir y calzar limpio, a poder comer, dormir o jugar cuando sea necesario.

Es la niña que tendría que estar feliz y sana, limpia y con sueños realizables.

María sin embargo existe sin género ni edad, pero multiplicada por n, andrajosa y sucia, nido favorito de moscas y mocos, y los problemas que percibe son minoría en la cruda realidad.

Los políticos sufren para decidir si comen faisán o caviar.

Sunday, 18 September 2011

Bonchis

Hoy es el cumpleaños de mi "toda naranja" y únicamente tengo palabras de agradecimiento por haber escogido a éste loco como pareja y padre de sus hijos.
Desde que conozco a mi mujer la he visto crecer y multiplicarse, y cada día se hace más bella, si es que esto pudiera ser posible. Desde el primer día y hasta hoy día la felicidad que percibo aumenta día a día, y es por su causa, y por su efecto.
De la mano me lleva mi mujer por la vida, mientras la contemplo babeante y embelesado, y gracias a ella he aprendido infinidad de cosas.
En la final postrimería invocaré su nombre, y eso me abrirá las puertas de la morada celestial. Y no me sentiré extraño en el cielo, pues ya lo conocí gracias a ella, aquí en la tierra.
Te amo Ivonne, desde antes, desde siempre.
Aún dentro de mi Madre, ya estabas en mi sangre.
Feliz día Amor.